Este elegante piso recién reformado, ubicado en el centro de Palafrugell, ofrece una combinación perfecta entre el encanto de la arquitectura tradicional y la comodidad de los acabados modernos. La reforma ha respetado los elementos originales, como las vigas de madera vista y las paredes de piedra natural, integrándolos con materiales y equipamientos contemporáneos de alta calidad.
La vivienda se encuentra en la segunda planta de un edificio con solo cuatro vecinos, lo que garantiza un ambiente tranquilo y familiar. Cuenta con una superficie total construida de 113 m², incluyendo las zonas comunes, y una superficie útil interior de 85 m².
La distribución incluye un amplio salón-comedor con cocina abierta, tres dormitorios y dos baños. El salón destaca por su amplitud y luminosidad, realzada por los altos techos en pendiente con vigas de madera vista, que aportan carácter y una agradable sensación de espacio. Grandes ventanales permiten la entrada de luz natural y ofrecen vistas sobre los tejados del casco antiguo. La cocina, de diseño moderno y líneas limpias, está equipada con mobiliario a medida y encimeras de calidad.
El dormitorio principal, igualmente amplio y luminoso, cuenta con techos altos inclinados, armarios empotrados y baño en suite con bañera. El segundo dormitorio, también con techos inclinados y vigas de madera vista, dispone de armarios empotrados y un balcón privado que aporta luz natural y encanto adicional. El tercer dormitorio, sin ventana, es ideal como despacho, vestidor o habitación para invitados.
La reforma se ha realizado con atención al detalle, utilizando materiales de primera calidad: suelos cerámicos imitación parquet , carpintería exterior de aluminio con doble acristalamiento y armarios empotrados de diseño discreto y funcional. El sistema de climatización por conductos, con aire acondicionado y calefacción, garantiza confort durante todo el año.
Situado en una calle tranquila del centro de Palafrugell, el piso permite disfrutar de todos los servicios a pie: comercios, restaurantes, escuelas y centros médicos. Además, las playas de Calella, Llafranc y Tamariu están a menos de 10 minutos en coche, la ciudad de Girona, con su aeropuerto, a solo 40 minutos y Barcelona y Francia a poco más de 1 hora.
Gracias a su ubicación, calidad y confort, esta propiedad es ideal tanto como primera residencia para quienes deseen vivir todo el año en la Costa Brava, como segunda residencia para disfrutar de escapadas y vacaciones en un entorno privilegiado.